Del total, el equivalente a US$1.000 millones fue emitido a cambio de efectivo y los restantes 250 millones por la recompra de parte del bono global indexado a la inflación con vencimiento al 2018 y el canje de notas locales.

Es la primera emisión en pesos nominales y tasa fija que realiza el país sudamericano, que hasta ahora había emitido a nivel internacional únicamente en unidades indexadas a la inflación.

"El total de las órdenes fue por el equivalente a los US$5.600 millones, aproximadamente 4,5 veces el total emitido", dijo en un comunicado la Unidad de Gestión de Deuda del MEF.

Uruguay, que registró un déficit fiscal de un 3,4% del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos 12 meses a abril, anunció que planeaba realizar emisiones de bonos este año por unos US$2.000 millones, considerando tanto el mercado local como internacional.

La emisión se realizó en un escenario de renovado apetito de los inversores en títulos emergentes y con la inflación anual del país dentro del rango meta oficial por primera vez en casi siete años.

"Esta nueva operación confirma la confianza (de) los inversores (...) De hecho, se trata de la primera emisión en cinco años que realiza un gobierno de país emergente en su moneda local a tasa nominal y bajo jurisdicción internacional", agregó el comunicado.

Los agentes líderes de la operación son BAML, BBVA y Morgan Stanley, con calificaciones de Baa2/BBB/BBB-, de acuerdo a IFR, un servicio de información financiera de Thomson Reuters.