]]>
Banca Senior BNB

BOLSA Y MERCADOS ARGENTINA
Derivados: cómo apostar al Merval vía futuros

 

Derivados: cómo apostar al Merval vía futuros

APERTURA

En julio de 2015, el Mercado de Valores de Buenos Aires (Merval) y el Rofex (Mercado a Término de Rosario) acordaron relanzar conjuntamente la negociación del futuro del índice Merval, el más importante y emblemático de la plaza local. Si bien los futuros sobre índices accionarios representan uno de los contratos de derivados más negociados en los mercados internacionales, en la Argentina nunca lograron alcanzar demasiado vuelo. De hecho, la opción estuvo listada en los paneles del recinto bursátil porteño durante más de dos décadas sin brillo alguno.

La operatoria finalmente debutó en el mercado rosarino el 5 de octubre de 2015. Desde entonces, el crecimiento ha sido sostenido y significativo. “La tendencia se aceleró en el segundo semestre, donde semana tras semana se fueron quebrando records de operatoria de interés abierto”, explica Sebastián Brudersohn, responsable de I&D de Mercados de Rofex.
“Hoy estamos negociando un promedio de unos 3000 contratos de futuro de índice Merval por día”, apunta el ejecutivo. “Esto lo posiciona como el segundo producto más negociado del Rofex, muy detrás del dólar pero por encima de otros contratos como el oro, petróleo y productos agropecuarios a los que ha ido superando con el tiempo”, agrega. 

Buena parte de este crecimiento se explica por el ingreso de nuevos participantes. “Tenemos 11 FCI de renta variable que han incorporado futuros de índice Merval en sus portafolios”, apunta. Y otros inversores institucionales probablemente comiencen a hacerlo en breve. “Continuamente nos están pidiendo capacitaciones para sumarse y empezar a operar”, añade. Otro punto relevante es que existen 52 agentes bursátiles que ya lo operan para sus clientes. 

Creado en 1986, el índice Merval mide el valor en pesos de una canasta teórica de acciones de empresas listadas en la bolsa porteña seleccionadas de acuerdo a criterios que ponderan su liquidez. La composición del índice cambia cada tres meses, cuando se realiza el recálculo de la cartera teórica, sobre la base de la participación en el volumen negociado y la cantidad de operaciones de los seis meses previos. Es por esa razón que los contratos de futuros que se negocian en el Rofex vencen el último día hábil de marzo, junio, septiembre y diciembre, fecha en la que cambia la composición del Merval.  

Los futuros sobre índice Merval reflejan el valor del índice más los costos de traslado de la cartera teórica a un momento futuro determinado. Al igual que muchos otros contratos que operan en el Rofex, el futuro es de tipo cash settlement, es decir, que se liquidan por diferencias en efectivo. Para determinar el valor subyacente de estos contratos se multiplica el valor del índice por un peso.  

Los atractivos

El ejecutivo del Rofex considera que la negociación de futuros de índice Merval ofrece varias ventajas. Una de ellas es la de reproducir en forma sintética a muy bajo costo posiciones en el principal índice de la plaza local. “Replicar el índice Merval es muy costoso, no existe una forma práctica de hacerlo porque la cartera teórica que lo compone incluye 56,47 acciones de Pampa Energía,  22,72 de Grupo Financiero Galicia o 4,74 de YPF, por citar ejemplos”, explica. 
Otro de los beneficios que aporta esta operatoria es la posibilidad de posicionarse a la suba o a la baja explotando el apalancamiento que permiten los contratos de futuros. “El depósito de garantía que el Rofex exige para cada contrato de índice Merval  es de $ 1900 que puede ser integrado en pesos o en activos de distinta índole”, añade Brudersohn. 

Cada contrato del futuro índice Merval es equivalente a un índice Merval, por lo que en la actualidad tiene un valor de unos $ 27.500. “El margen exigido ofrece la posibilidad de apalancar la inversión más de 14 veces, un nivel muy interesante para cualquier inversor”, agrega. Este apalancamiento posibilita un uso más eficiente del capital. Los futuros permiten ganar dinero a la suba y a la baja del mercado, ajustando el leverage de la posición según las preferencias del inversor.

Otra ventaja de estos contratos es que permiten implementar estrategias bajistas y así sortear las  restricciones a las ventas en corto de acciones que hoy existen en el mercado local y que la CNV quiere desterrar. Dada la poca liquidez que tienen los puts en el Merval, este instrumento es muy atractivo para apostar a las baja de la Bolsa. Con solo vender futuros y dejar una garantía en el mercado sin necesidad de contar con las acciones, el inversor podrá cobrar diferencias diarias en pesos en caso de que la estrategia resulte exitosa. 

Por otra parte, permiten realizar arbitrajes entre el futuro de índice Merval y el mercado de contado. Aquí, lo que entra en juego es la tasa de interés implícita que surge de la diferencia de precios del futuro y el contado. “En los días previos a las elecciones legislativas la tasa llegó a oscilar entre el 3 y el 8 por ciento”, apunta Lucas Lombardo, analista de Rofex. En otros momentos, alcanzó niveles de entre el 25 y el 30 por ciento anual. Además, con la la tecnología DMA (Direct Market Access) de Rofex, los clientes finales de los brokers habilitados pueden imputar sus órdenes directamente en el Mercado a través de aplicaciones web y mobile.

Lo que viene

Brudersohn es optimista en cuanto al futuro de este contrato. “La operatoria debería crecer, más si se cumplen las proyecciones de que el mercado argentino de capitales va a quintuplicar su tamaño. Creemos que cualquier inversor que venga de afuera lo primero que va a hacer, en vez de invertir en una empresa puntual, es apostar al mercado de capitales en general de la Argentina. Los futuros de Merval son una opción ideal”, resume. En la actualidad, el interés abierto supera los 7000 contratos, un nivel récord. “Hay muchos inversores institucionales, lo cual es muy bueno para el producto porque le agrega mayor volumen y liquidez. Pero también hay inversores retail porque este es un producto que exige muy poco capital inicial para operar”, resalta.

“Los inversores están utilizando el contrato de futuro como cobertura y como especulación también. Lo importante para el desarrollo de un contrato de futuro es que el activo subyacente tenga volatilidad. En el caso del Merval, la tiene de sobra”, agrega Brudersohn. En mercados como el brasileño o el español, el volumen negociado con futuros es similar al que negocian en el mercado de contado las acciones que integran el índice de referencia. “En la Argentina, los futuros representan apenas el 20 por ciento de ese volumen, lo que habla a las claras del potencial de crecimiento que tienen”, concluye. 

Publicado el Viernes, 22 de Diciembre de 2017