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EMPRESAS Y NEGOCIOS
Los seis retos empresariales que marcaron el pasado año

 

Los seis retos empresariales que marcaron el pasado año

EXPANSION

La presión que las empresas tecnológicas están ejerciendo sobre numerosos negocios tradicionales ha sido uno de los principales detonantes de movimientos corporativos en 2017. Amazon realizó en junio la mayor adquisición de su historia, la cadena de supermercados Whole Foods, por la que pagó 13.700 millones de dólares, lo que hizo temblar al sector del retail, que trata de encontrar la forma de plantar cara al gigante online.Lo mismo ha ocurrido en el mundo de la economía colaborativa, donde plataformas como Uber o Airbnb han puesto en jaque a sectores tan maduros como el transporte y los hoteles. Algunas industrias están respondiendo más rápidamente que otras a los desafíos de la nueva economía, como es el caso de la automovilística, que ha decidido plantar cara a la amenaza de Tesla, envuelta en problemas de producción, desarrollando sus propios vehículos eléctricos.En otros sectores la reacción está siendo más lenta.

No todo ha sido de color de rosa para el sector tecnológico.Uber se vio envuelto en varias polémicas que acabaron con su fundador despedido, aunque el podio de escándalos ha estado copado este año por varias firmas japonesas,como Nissan,Subaru oKobe Steel, que han reconocido haber engañado o manipulado datos.

Y mientras, habrá que esperar para conocer cómo se resuelve otra gran incógnita del año: dónde saldrá al mercado la saudí Aramco, en la que se espera la mayor OPV de la historia.Riad pretende colocar el 5% del mayor productor de crudo del planeta (valorado en dos billones de dólares, el porcentaje equivale a 100.000 millones) en Tadawul, Londres o Nueva York. El desenlace, en 2018.

"Retail": Amazon aumenta la presión sobre las tiendas

Ha sido un año especialmente duro para los minoristas tradicionales en Europa y EEUU. Según S&P, cincuenta minoristas entraron en quiebra en 2017, la mayor cifra en seis años. Mientras la presión de Amazon continuó creciendo, las tiendas tradicionales reaccionaron reduciendo los márgenes, informa Financial Times. Éste fue el caso de Walmart que ofreció grandes descuentos y creó su propia plataforma de comercio por Internet. En junio, la presión aumentó cuando Amazon compró Whole Foods por 13.700 millones de dólares (12.260 millones de euros), una decisión que alertó a minoristas y supermercados de todo el mundo. Amazon ha empezado a recortar los precios y a introducir sus productos en las tiendas de Whole Foods, lo que ha recrudecido la guerra de precios en los supermercados de EEUU. Muchos minoristas del país están muy endeudados después de que grupos de capital privado invirtieran en el sector en los años previos a la crisis.

El pronóstico de este año para los minoristas es negativo porque cada vez son menos personas las que compran en los supermercados y es más difícil acceder a la financiación, lo que ha provocado quiebras como la de ToysRUs. La filial de ésta en Reino Unido llegó a un acuerdo con su mayor acreedor esta semana, una iniciativa que debería evitar su intervención y la pérdida de 3.200 empleos. Otras cadenas británicas como Marks & Spencer, Debenhams y Next han tenido dificultades para las ventas frente a la creciente competencia con los vendedores por Internet. Simon Wolfson, consejero delegado de Next, declaró que este año era "legítimo preguntarse" si los grandes establecimientos eran una ventaja o un lastre.

Industria: Nissan y Kobe ensombrecen a la industria japonesa

Este año, el sector industrial japonés ha sufrido una serie de escándalos que han cuestionado la calidad de sus productos, según FT. La reputación de los productos japoneses y su elevada calidad está en tela de juicio debido a que las propias compañías han reconocido que erraron al cumplir con los requisitos gubernamentales o que manipularon los datos de los productos. Respecto al primer caso, estarían implicados los fabricantes de coches Nissan y Subaru que fueron incapaces de cumplir un requisito del Gobierno por el que técnicos autorizados verificaban la viabilidad de los vehículos destinados al mercado nacional en una inspección final. Nissan tuvo que retirar dos millones de coches que, aunque excedían el estándar internacional y eran seguros, no contaban con el sello del certificado de inspección de un técnico autorizado. Sobre la falsificación de información, los trabajadores de las fábricas manipulaban los datos de calidad de los productos que verificaban que estos cumplían con las especificaciones del cliente.

Uno de estos casos fue el de Kobe Steel, después de que la compañía admitiera haber falsificado los datos de la calidad de los productos, lo que supuso que más de 500 clientes que habían utilizado sus materiales para la fabricación de coches, trenes, aviones, cohetes y centrales nucleares tuvieran que comprobar la seguridad de sus productos. En noviembre, Mitsubishi Materials informó de que tres de sus filiales habían falsificado datos al menos durante un año y Toray Industries, el líder mundial en fibra de carbono, admitió que una de sus filiales también había manipulado datos durante años.

Automoción: Daimler, Toyota y Volvo pisan los talones a Tesla

El impulso a los coches eléctricos es más que evidente este año gracias al compromiso de los mayores fabricantes del mundo para desarrollar modelos eléctricos en los años venideros. Daimler, Toyota, Honda, Nissan y Renault implantarán una serie de estrategias para ofrecer vehículos eléctricos a los consumidores, en vista de que varias ciudades de Europa se plantean prohibir el diésel e, incluso, crear zonas sólo para coches eléctricos, según FT. Volvo prometió que sus futuros modelos serían exclusivamente eléctricos o híbridos para 2019. Tesla, especializada en coches eléctricos, iba a irrumpir este año en el mercado con su Model 3, un coche familiar eléctrico de 35.000 dólares. Pero varios fallos en la fabricación sólo permitieron producir 260 vehículos en los tres primeros meses de producción, lejos de los 1.800 programados. El aumento de la producción, que hubiera permitido a Tesla fabricar 5.000 vehículos a la semana a finales de año, no puede implementarse por los problemas de fabricación de los robots de ensamblaje, que deben manipularse manualmente.

Mientras, GM ha empezado a vender su modelo eléctrico Chevrolet Bolt, y Nissan anunció que en 2018 su modelo Leaf tendría mayor autonomía con una sola carga. El camino hacia un futuro con coches autónomos también se ha visto impulsado. Waymo afirma contar con una considerable ventaja: pronto empezará a prestar servicios de viajes sin conductor de seguridad. Hasta ahora, los coches autónomos tenían conductores que frenaban en caso de emergencia. Uber comprará a Volvo 24.000 coches para una flota sin conductor.

Tecnología: Uber empieza a ver la luz tras su crisis de reputación

Hay pocos precedentes en Silicon Valley para el gran drama que vivió Uber en 2017. La compañía empezó el año siendo una de las mayores start up de la historia, valorada en cerca de 70.000 millones de dólares (58.570 millones de euros). Pero este año Uber cayó desde lo más alto. El episodio más relevante parece salido de una novela de espías: Greyball era un software secreto que utilizaba para despistar a los reguladores. A esto se suman la batalla legal frente a Waymo por su tecnología de conducción autónoma y la divulgación de los casos de acoso sexual dentro de la compañía, según FT. Todo ello provocó docenas de despidos y dio a conocer una cultura corporativa que había perdido sus límites morales. En diciembre, Uber estaba haciendo frente a más de 700 demandas en todo el mundo.

Éste ha sido un año de reajustes para Uber y para Travis Kalanick, el CEO que mantuvo a la compañía con un crecimiento constante ocho años. Mientras una crisis tras otra azotaban a Uber, los inversores destituyeron a Kalanick en junio. Benchmark, un destacado inversor de Uber, incluso demandó a Kalanick por fraude e intentó echarle del consejo, lo que terminó en divisiones internas. El capítulo final de Uber de este año ofrece algún rayo de esperanza: un nuevo consejero delegado, Dara Khosrowshahi, tomó las riendas en septiembre con la orden de hacer cambios. Hasta el momento, Khosrowshahi ha estado limpiando una serie de desagradables hechos ocurridos durante el mandato de Kalanick, como una brecha de seguridad de big data en 2016. Ahora se ha apuntado otro tanto al cerrar el acuerdo que permitirá la entrada de la nipona SoftBank en el capital.

Gobierno corporativo: Frenesí de los inversores activistas en P&G y Arconic

Los activistas están revolucionando los consejos de administración. Éste ha sido el año de las inusuales campañas de activistas y la llegada de fondos de EEUU a Europa en busca de compañías infravaloradas. No fue hasta hace poco cuando terminó la mayor pelea de activistas, entre Nelson Peltz y Procter & Gamble, dos meses después del voto de los accionistas. P&G se apresuró a declarar la victoria, pero Peltz no dio la guerra por terminada y un nuevo recuento mostró que Peltz había sido el ganador. P&G cuestionó los resultados. Según FT, el recuento final demostró que Peltz perdió por unos pocos votos, pero la compañía le reservó un puesto en el consejo de todos modos.

En Europa, Christopher Hohn, del fondo TCI, fue el activista más destacado. Hohn protagonizó una de las campañas más insólitas al tratar de detener la salida de Xavier Rolet, CEO de la Bolsa de Londres, y no al revés. La idea de acaparar más titulares que la mayoría de los activistas fue el consejo que dio Klaus Kleinfeld, ex consejero delegado de Arconic, a Paul Singer, fundador de Elliot Management, cuyo fondo estaba haciendo una agresiva campaña contra Arconic. Parecía que Kleinfeld estaba ganando la guerra a Elliot, tras acusar a Singer de haber bailado en una fuente en 2006 durante la Copa del Mundo en Berlín. Kleinfeld renunció a su cargo y, un mes después, Arconic abrió el consejo a nuevos vocales. Elliot parecía estar en todas partes en 2017 al tener como objetivo todo tipo de empresas, desde Akzo Nobel a BHP Billiton. Según Lazard, el fondo lanzó ocho campañas en el primer semestre, el doble que la competencia, pagando casi el doble de intereses que el segundo fondo más activo.

Otros activistas de EEUU también hicieron notar su presencia en Europa. Third Point, Corvex y Schem Head hicieron incursiones en Europa, mientras los activistas de EEUU empleaban 9.900 millones de dólares en nuevas campañas, un drástico aumento desde los 2.000 millones de dólares de 2016. Los activistas han hecho inversiones por todo el mundo . A finales del tercer trimestre, la inversión ascendía a 45.000 millones de dólares, casi el doble de los 24.700 millones de dólares invertidos en el ejercicio anterior.

Petróleo y gas: Arabia Saudí prepara la mayor OPV del mundo

Este año, Arabia Saudí ha allanado el camino hacia la salida a Bolsa del gigante energético estatal Saudi Aramco. Riad prepara una colocación en Bolsa, que será la mayor emisión de acciones de la historia. Las autoridades saudíes colocarán acciones de Saudi Aramco, el mayor productor de petróleo del mundo, como parte de un proceso de reajuste de la economía del país liderado por el príncipe Mohammed bin Salman, que cree que la compañía podría valer más de 2 billones de dólares, informa FT. Las autoridades creen que la cotización podría tener lugar en la Bolsa de Tadawul. Además, Riad estuvo considerando una posible emisión internacional en Nueva York, Londres, Hong Kong o Tokio. Incluso barajó la posibilidad de vender una participación de forma privada a inversores estratégicos, entre ellos, a un consorcio chino. Los abogados de Aramco han explicado que Nueva York posee el mayor riesgo de litigios, mientras que Londres presenta sus propios retos. El presidente de Estados Unidos y la presidenta de Reino Unido, Donald Trump y Theresa May, respectivamente, han apostado de forma agresiva por atraer la OPV. Se han intentado acercar posturas para llegar a un acuerdo aprovechando que autoridades de Estados Unidos, Reino Unido y Hong Kong visitaron Arabia Saudí hace pocas semanas.

Saudi Aramco hizo una reestructuración financiera el pasado año para separar las cuentas de la compañía de las del Gobierno, mientras la empresa busca la forma de dividir el trabajo que lleva a cabo en nombre del Gobierno y su principal negocio de manera que se parezca más a una compañía eléctrica tradicional. Mohammed Al-Jadaan, ministro de Finanzas, declaró que Riad esperaba tomar una decisión para finales de este año por lo que la salida a Bolsa tendrá lugar en 2018. Pero fuentes cercanas a la empresa aseguran que, si no se mantiene el calendario establecido, podría haber problemas con la OPV. Arabia Saudí, que quiere invertir los beneficios de la venta de petróleo en sectores no relacionados con éste, ha tenido que lidiar con las críticas de aquellos que creen que el Gobierno está vendiendo las joyas de la corona cuando más depende de los beneficios de los hidrocarburos.

Publicado el Martes, 2 de Enero de 2018