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Piñera asume su segundo mandato destacando el desafío de lograr grandes acuerdos

 

Piñera asume su segundo mandato destacando el desafío de lograr grandes acuerdos

LA TERCERA

Si el terremoto y maremoto del 27 de febrero de 2010 modificó todos los planes de gobierno del entonces presidente electo, Sebastián Piñera, el fuerte temblor que ocurrió en pleno cambio de mando hace exactamente ocho años terminó de echar por tierra cualquier atisbo de celebración previsto para ese día. Ya con la banda presidencial sobre su pecho, Piñera acortó el almuerzo que ofreció en Cerro Castillo para dirigirse a Rancagua y Constitución. Por la noche, en tanto, realizó un comité de reconstrucción, que se inició a las 23.00 y concluyó tres horas después.

La experiencia quedó marcada en la memoria del ex mandatario, que esta vez tiene contemplado cumplir con cada uno de los ritos que se acostumbran para la ocasión, dando inicio a un segundo mandato al que llega con 68 años, convirtiéndose en el presidente más “experimentado” en llegar a La Moneda desde Patricio Aylwin en 1990.

La situación del Sename, el debate sobre la inmigración y el complejo presente de Carabineros -que incluso ha instalado en Chile Vamos la interrogante sobre la continuidad del general director Bruno Villalobos- serán solo algunos de los temas que concentrarán la atención del nuevo Jefe de Estado en sus primeros días de gobierno.

Otro foco de conflicto será la reciente nominación como notario del ex fiscal del caso Caval, Luis Toledo. Incluso, se ha instalado en el debate público la posibilidad de que dicha designación sea revertida por la nueva administración.

Ninguno de estos temas, sin embargo, será similar al peso que significó hace ocho años para Piñera enfrentar la reconstrucción derivada del 27/F, que modificó todas las prioridades establecidas con anterioridad, pasando a convertirse en el único sello del inicio de esa administración.

Esta vez, aseguran en el piñerismo, el sello será la búsqueda de “grandes acuerdos” que apunten principalmente a sacar adelante una agenda social que tiene como eje central lo social y el concepto de “clase media protegida”. Será justamente ese uno de los ejes que tendrá el discurso que pronunciará Piñera cerca de las 21 horas de hoy desde los balcones de La Moneda que dan a la Plaza de la Constitución.

Así, se espera que insista en su llamado a los grandes acuerdos por ejemplo en temas como la infancia, seguridad ciudadana y pensiones.

Fuentes del nuevo gobierno aseguran que el contenido de la alocución -que se prolongará por entre 30 y 40 minutos- ya se encuentra definido.

El texto fue preparado por el propio Mandatario y por Mauricio Rojas, el historiador chileno que fue parlamentario en Suecia, que en 2016 escribió La historia se escribe hacia adelante -libro que abordó el primer gobierno de Piñera- y que ahora formará parte del denominado segundo piso de La Moneda, estando a cargo del denominado “relato” de la nueva administración.

El discurso -según fuentes del entorno de Piñera- ya fue revisado, además, por quien será el jefe de asesores del segundo piso, Cristián Larroulet, por el nuevo secretario general de la Presidencia, Gonzalo Blumel, y el próximo titular de Interior, Andrés Chadwick.

De acuerdo con estas mismas fuentes, además del énfasis social, en la ocasión Piñera también subrayará los desafíos económicos, concentrados preferentemente en la reactivación de la economía, e institucionales, que en este caso apuntan a impulsar una modernización efectiva del Estado.

Quienes conocen el contenido del texto aseguran también que mantendrá la tónica que tuvo Piñera en la recta final de la campaña, donde evitó introducir “grandes anuncios” o novedades y optó por reforzar conceptos ya conocidos por la ciudadanía, una estrategia que, aseguran, ayudó a consolidar el triunfo electoral en la segunda vuelta y que permite hacer un mejor control de expectativas.

“En el Congreso la realidad es simple y objetiva: hoy día tenemos minoría en ambas cámaras. Por lo tanto, vamos a tener que hacer un esfuerzo de persuasión en esta materia para sumar a todos al mismo buque”, dijo Blumel el viernes , al promover la modernización del Estado en un seminario de la Sofofa.

Por otra parte, el discurso también dará espacio para entregar señales de continuidad respecto a algunas políticas implementadas bajo la administración de Michelle Bachelet. La apuesta es evitar a toda costa mensajes que evoquen a la polémica figura de la “retroexcavadora”.

Acuerdos y urgencias

La apuesta de alcanzar grandes acuerdos legislativos supone un desafío particular para Blumel, quien desde la Segpres es el encargado de llevar adelante la relación con el Congreso.

En esa línea, aseguran en el piñerismo, el futuro ministro ya ha sostenido reuniones con diputados DC que formarán parte del nuevo Parlamento, al igual que con senadores de la Nueva Mayoría, e incluso con parlamentarios electos del Frente Amplio.

Con todo, en Chile Vamos sostienen que la responsabilidad de tender puentes con la nueva oposición también recaerá sobre Larroulet y Chadwick, por la experiencia que ambos adquirieron durante la primera administración de Piñera.

La apuesta presidencial es que los acuerdos permitan avanzar en las iniciativas que priorizarán durante los primeros meses de gobierno, un plan que contempla, entre otras decisiones, impulsar un nuevo proyecto de pensiones, colocar urgencia a la tramitación de la reforma a la Onemi que se encuentra en el Congreso, reimpulsar la ley de isapres presentada a fines del primer gobierno en 2014 y decidir si echar a andar un nuevo proyecto que aborde la situación de los inmigrantes que llegan a Chile o presentar indicaciones al que se encuentra actualmente en el Congreso.

La tarea corre en paralelo a otro desafío para Piñera y Chile Vamos: proyectar a su sector más allá de estos cuatro años, un anhelo que ha transmitido el mandatario electo a los dirigentes de los partidos y algo que las propias colectividades han planteado públicamente.

Para los primeros días de gobierno también está estipulado la nominación de los seremis que asumirán en todas las regiones del país. Y luego, la designación del nuevo ministro de Ciencia y Tecnología, proyecto que debe ser despachado en los próximos días del Congreso. Para esa cartera, según han dicho desde el piñerismo, el futuro mandatario ya baraja dos opciones: el ingeniero Álvaro Fischer y el ex director de Corfo Hernán Cheyre.

Publicado el Lunes, 12 de Marzo de 2018