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ECONOMíA BOLIVIA
OPINION ¿Escenario lejano?

 

OPINION ¿Escenario lejano?

Experiencia BCP

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El pasado mes de mayo, el Banco Central de Venezuela, luego de más de tres años de silencio informativo, publicó cifras del desempeño de la economía venezolana. De acuerdo con esas cifras, entre el tercer trimestre de 2013 y de 2018, el PIB cayó más de un 50%; las exportaciones de petróleo, que son su principal sustento, se redujeron desde 85.603 millones de dólares, en 2013, a 29.800 millones de dólares, en 2018, esto es antes de las sanciones impuestas por Estados Unidos a principios del presente año. La inflación de 2018 alcanzó el 130.000%. Según estimaciones del FMI, el PIB caería un 25% adicional este 2019. 

Ante estas trágicas cifras que explican una tasa de desempleo mayor al 30% y el consiguiente crecimiento de la delincuencia, que refleja el drama que vive la población, no es de extrañarse que más de tres millones de venezolanos hubiesen tenido que dejar su país. Lo positivo a futuro es que Venezuela es el país con las mayores reservas probadas de petróleo del planeta, por lo que la solución de sus problemas  –que, dada la profundidad de sus crisis, no será nada simple– sólo puede comenzar a partir del cambio democrático de sus incapaces y corruptas autoridades políticas. Pero mientras más tiempo tome ese cambio, la población venezolana está condenada a vivir peores días.

Si bien, en los últimos años, Bolivia ha registrado uno de los crecimientos del PIB más altos de la región sudamericana, en la mayoría de estos años también registró el segundo déficit fiscal más alto de la región, detrás de Venezuela. Entre 2006 y  2013, gracias a las reservas de gas, descubiertas con anterioridad al actual gobierno, y a los precios del petróleo, que rondaron los 100 dólares el barril, los ingresos del Estado superaron a sus gastos e inversiones, generando un superávit fiscal acumulado respecto del PIB de 14,5%. Pero, desde 2014  (cinco años consecutivos) los gastos e inversiones del Estado han sido, año a año, crecientemente mayores a sus ingresos, generando un déficit fiscal acumulado superior al 33% del PIB, al que debe añadirse el déficit proyectado por el Gobierno para este 2019, del 7,8%. 

Para financiar los déficit, el Gobierno ha recurrido al endeudamiento interno y externo, llegando el total de la deuda pública a superar el 52% del PIB, al cierre de 2018. Se incrementaría al 60% al cierre de 2019, con la deuda a ser contraída para financiar el déficit proyectado para el año. 

Autoridades de Gobierno, persistentemente sostienen que el nivel de endeudamiento del país se mantiene dentro de márgenes razonables. La razonabilidad de un determinado nivel de deuda depende de la capacidad que a futuro puede tener el endeudado para devolver lo prestado. Pero cualquier nivel de deuda deja de ser razonable cuando, durante seis años, consecutivos los gastos del endeudado superan a sus ingresos. 

No existe perspectiva de que sus ingresos a futuro mejoren (las reservas de gas y minerales existentes se están agotando, no hay nuevos descubrimientos de reservas y las recaudaciones por tributos no crecen) y su gobierno no tiene la mínima intención de reducir sus gastos e inversiones –muchas de los cuales son despilfarro y sin viabilidad–, a fin de generar excedentes que le permitan pagar lo que debe. 

Sin embargo, para el Gobierno y sus acólitos, equilibrar los gastos con los ingresos es de derechistas, neoliberales, imperialistas, opositores, etcétera; por lo que proponen continuar cinco años más, al menos, en la misma línea: gastando por encima de sus posibilidades. Cabe preguntarse, ¿qué hizo el Gobierno con los 38 mil millones de dólares que reconoce haber recibido como renta por las exportaciones de gas?  

Estimado lector, usted entiende al igual que yo que equilibrar las finanzas del hogar no es un tema de posiciones políticas, ideológicas o de otra índole; simplemente se trata de la sostenibilidad de la familia. Claramente, las autoridades venezolanas se preocuparon por sí mismos antes que por la sostenibilidad de la gran familia que es Venezuela. 

Armando Álvarez Arnal es analista económico y financiero.  

Publicado el Lunes, 24 de Junio de 2019

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