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ECONOMíA BOLIVIA
En 13 años, el Gobierno sólo desarrolló dos megacampos

 

En 13 años, el Gobierno sólo desarrolló dos megacampos

PAGINA SIETE

En 13 años, el Gobierno sólo desarrolló dos megacampos que fueron descubiertos antes de que Evo Morales llegue al poder. Se trata de Incahuasi-Aquío, que data de 2004, y Huacaya-Margarita,  de 1998.

En todos estos años se perforaron unos 70 pozos, pero ninguno superó el potencial de los campos antiguos, que ahora están en plena fase de agotamiento.

Es así que desde 2006 hasta la fecha, el país vivió de la explotación de campos antiguos. Claro ejemplo es que se destinó más presupuesto para desarrollo que para la búsqueda de reservas.

De acuerdo con una revisión del informe Perforación de pozos en Bolivia. Exploración & Desarrollo, de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), y datos de informe de rendición de cuentas públicas del Ministerio de Hidrocarburos, se sabe que entre 2006 y 2018, YPFB Corporación, las empresas subsidiarias y operadoras privadas perforaron más de 70 pozos exploratorios, aunque ninguno es nuevo.

Ese es el caso del pozo  San Alberto 15, 16, 17 y 18 y el megacampo San Alberto , que data de 1990;  Margarita 6, 7 y 8, ejecutado por Repsol, que es parte del bloque Caipipendi, que fue descubierto en 1998, y que ahora se suma a la producción total del país.

Además están Sábalo, Yapacaní y Río Grande, entre otros, que también fueron descubiertos en la década de 1990.

El documento oficial de la ANH también da cuenta de que el número de pozos en desarrollo (explotación), entre 2006 y 2017, superaron los 157, y que los pozos negativos sumaron 25 pozos.

De acuerdo con datos del Ministerio de Hidrocarburos, entre 2006 y este año se programó para la fase de exploración -la más importante en la cadena hidrocarburífera- un total de 2.786,4 millones de dólares (infografía 1).

La mayor cantidad de recursos para la búsqueda de nuevos reservorios correspondió a 2016, cuando se destinó 327,41 millones de dólares; en otros años no se superó los 305,74 millones.

Mientras que para la explotación, los recursos destinados llegaron a 6.807,27 millones de dólares, en el periodo mencionado anteriormente. El monto mayor se destinó en 2014, con 1.020,8 millones de dólares.

Al respecto, el ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, en reiteradas ocasiones indicó que se  critica mucho que el Gobierno sólo opere campos antiguos y aclaró que la exploración tiene un alto riesgo, por lo que si se tiene mayor conocimiento de un campo es mejor ir a lo seguro.

“Lo que hace YPFB es irse a la exploración segura, porque  el gran riesgo de invertir en un pozo supera los 100 millones de dólares. Entonces, el concepto técnico y financiero de un geólogo es que tenga el menor riesgo y los mismos están en los campos que conocemos”, argumentó.

El ministerio del área reportó que entre las áreas seguras donde se invirtió están Margarita-Huacaya, Incahuasi,  Río Grande,    Cajones, Junín, Yantata, Colorado Sur y Dorado Oeste.

No obstante, al explorar los megacampos antiguos, con base en datos de la Gobernación de Tarija, se evidencia que la producción de los tres campos aportan el 54% del total. Sábalo bajó de 18,1 millones de metros cúbicos por día (MMmcd), en 2014, a 9,9 MMmcd a junio de este año.

En el caso de San Alberto, descendió de nueve MMmcd a 3,2 MMmcd, en el periodo señalado, y Margarita cayó de 12 MMmcd, en 2015, hasta 8,7 MMmcd a junio de esta gestión.

La producción

A julio de este año, la producción de gas natural cerró con 46,9 MMmcd, el nivel más bajo comparado con meses similares de 2017 y 2018, que registraron 58,48  y 55,47 MMmcd, respectivamente, según información disponible en la web del ministerio.

Para Sánchez, esos datos no reflejan una caída en la producción, sino la baja nominación de parte del mercado de Brasil, que en la actualidad debería nominar un mínimo de 24 MMmcd  y un máximo de 30,08 MMmcd, pero sólo pide 12 MMmcd.

En el Informe de Política Monetaria (IPM), presentado la anterior semana por el Banco Central de Bolivia (BCB), se confirma que a junio de este año el nivel producido no supera los 42 MMmcd de gas y apunta  como causas a una contracción mayor en la actividad económica en Argentina y la continuación en la producción de gas no convencional.

En el caso de Brasil, el BCB dice que  hubo un menor  requerimiento del energético boliviano, debido a que la actividad económica se deterioró mucho más  en esta gestión y la producción en las hidroeléctricas fue mayor.

La Fundación Jubileo observó que la producción actual de gas  natural está 43% por debajo de lo proyectado en el Plan Sectorial 2016-2020 (ver cuadro 2). “La realidad  está lejana a lo planificado por el Gobierno”, comunicó la institución.

Punto de vista
Víctor hugo Áñez  Miembro del Directorio YPFB

La política en 14 años fracasó

Seguimos explorando y jugando con la billetera del país, es el caso de Boyuy, que fracasó y costó 172 millones de dólares. Fracasó Lliquimuni, Boquerón y podemos sumar aún más, una larga fila de fracasos que tienen. 

No hay una planificación a corto, mediano y largo plazo de parte del Estado porque todo lo hacen político. No puede ser que YPFB, una empresa estratégica, sea un botín político y caja chica del Gobierno.

Por lo tanto, el Gobierno se dedicó a cosechar y a despilfarrar los recursos que son fruto de anteriores años de trabajos técnicos. Entonces no se preocupó de planificar una política exploratoria seria, porque ahora no da la tranquilidad cuando se requiere  mayores recursos y se debe cumplir contratos con los mercados de exportación.

Es el caso de la producción de Incahuasi-Aquío, que el Gobierno quiso promocionar como un proyecto nuevo, cuando son campos antiguos.

Cuando se descubre un campo se le da una potencialidad  probable de explotación,  se lo desarrolla por fases porque primero se trabaja la planta. Entonces, en la primera fase de Incahuasi era 7,5 millones de metros cúbicos día.

Pero, además, para  incrementar el volumen de producción,  dentro de ese campo  se pasa a una segunda fase, pero eso no es nada nuevo, ya fue descubierto en 2004.

Además, al acelerar esa producción, el riesgo es  que se gaste en menor tiempo las reservas que se tienen. Por lo tanto, vivimos de campos antiguos y no hay nada nuevo y la política hidrocarburífera de este Gobierno se puede decir que durante estos 14 años,  fracasó.

 

Publicado el Miércoles, 14 de Agosto de 2019

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