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Cómo elegir un fondo de inversión

 

Cómo elegir un fondo de inversión

EXPANSION

Los fondos de inversión son la herramienta más recomendada por los expertos para tener una cartera diversificada desde importes muy pequeños y con ventajas fiscales.

Muchos ahorradores creen que son muy difíciles de entender y prefieren dejarse llevar por lo que le aconsejan en su banco. Self Bank ha lanzado una iniciativa en la que asegura que: "Cómo no vas a entenderlo si hasta un niño puede explicarlos". Niños de entre 4 y 15 años son los encargados de contar las claves para entender los fondos.

¿Qué es un fondo de inversión? Varios hermanos acumulan mucho dinero de regalos de cumpleaños, pagas, etcétera y no saben si guardarlo todo en la hucha, comprarse golosinas o juguetes. Lo mejor es juntarlo y dárselo a alguien (su madre) que sepa cómo gestionarlo. Así es un fondo, los inversores aportan sus ahorros a un especialista que lo destina a los activos que considera más adecuados. Es una fórmula con ventajas como la gestión profesional, liquidez, diversificación y una fiscalidad atractiva, ya que se puede cambiar de fondo sin tributar por ello.

Bench Mark no es el primo alemán de James Bond. A la hora de invertir en fondos es importante saber cual es su benchmark. No es el primo alemán de Bond, es la referencia que hay que seguir para ver si nuestro fondo lo hace mejor o peor. Decir que un fondo está subiendo o bajando un 5% puede no ser muy representativo. Es más importante saber qué han hecho otros fondos similares o el mercado de referencia. Si mi fondo de Bolsa española ha subido un 5% pero el Ibex 35 se ha revalorizado un 15%, la comparativa es desfavorable para el mío y tendré que saber el porqué de esa diferencia.

Un cuartil no es un cuarto pequeño. En el mercado español hay más de 25.000 fondos a los que el inversor puede acceder y es difícil saber cuáles son los que mejor están funcionando. En matemáticas se utilizan los cuartiles. Es como si tienes un montón de peluches y en el primer montón pones los que más te gustan, en el segundo los que te gustan pero algo menos, en el tercero los que vas a regalar y en el último los que están rotos y piensas echarlos a la basura. Los fondos se dividen en cuatro partes iguales en función de su rentabilidad. En el primer grupo están los que consiguen el mejor retorno y en el cuarto los peores. Los expertos explican que es mejor tener fondos que habitualmente estén en el segundo cuartil que en otros que unas veces estén en el primero y otras en el cuarto. En este último caso indica que fluctuan de forma más agresiva, como si subes a una montaña rusa.

Horizonte temporal. A la hora de gestionar los ahorros es esencial saber con qué plazo contamos. Para un niño es el tiempo que necesita ahorrar para comprarse algo que quiere. Pero si se gasta todo en golosinas lo tendrá muy difícil. Es el plazo al que inicialmente se plantea la inversión. En función de que sea mayor o menor habrá que optar por un tipo de activo u otro. No tendrá mucho sentido, por ejemplo, invertir en un fondo con vencimiento a cinco años, si va a necesitar el dinero dentro de seis meses.

¿De montaña rusa o de puzle? A un niño con miedo a las alturas y que le encantan los puzles y la tranquilidad no es buena idea regalarle un viaje en montaña rusa. Con los inversores pasa igual. Deben seleccionar los fondos en función del riesgo que esté dispuesto a asumir y su tolerancia al riesgo. Lo importante es que pueda dormir por las noches sin preocupaciones.

VaR no es dónde te tomas el aperitivo. ¿Cuál es el máximo castigo al que se enfrenta un niño si no se porta bien? Es como el VaR (Value at Risk) a la hora de invertir en fondos, que indica lo máximo que puedes perder con tu inversión en un periodo determinado, con un determinado nivel de confianza. Se calcula con datos estadísticos de lo que el fondo ha hecho en el pasado. Si un fondo tiene un VaR 6 a un año con un nivel de confianza del 95% indica que tiene una probabilidad del 95% de no perder más de un 6% a un año. Las claves son: pérdida máxima, probabilidad y plazo.

Los fondos de inversión son la herramienta más recomendada por los expertos para tener una cartera diversificada desde importes muy pequeños y con ventajas fiscales.

Muchos ahorradores creen que son muy difíciles de entender y prefieren dejarse llevar por lo que le aconsejan en su banco. Self Bank ha lanzado una iniciativa en la que asegura que: "Cómo no vas a entenderlo si hasta un niño puede explicarlos". Niños de entre 4 y 15 años son los encargados de contar las claves para entender los fondos

¿Qué es un fondo de inversión? Varios hermanos acumulan mucho dinero de regalos de cumpleaños, pagas, etcétera y no saben si guardarlo todo en la hucha, comprarse golosinas o juguetes. Lo mejor es juntarlo y dárselo a alguien (su madre) que sepa cómo gestionarlo. Así es un fondo, los inversores aportan sus ahorros a un especialista que lo destina a los activos que considera más adecuados. Es una fórmula con ventajas como la gestión profesional, liquidez, diversificación y una fiscalidad atractiva, ya que se puede cambiar de fondo sin tributar por ello.

Bench Mark no es el primo alemán de James Bond. A la hora de invertir en fondos es importante saber cual es su benchmark. No es el primo alemán de Bond, es la referencia que hay que seguir para ver si nuestro fondo lo hace mejor o peor. Decir que un fondo está subiendo o bajando un 5% puede no ser muy representativo. Es más importante saber qué han hecho otros fondos similares o el mercado de referencia. Si mi fondo de Bolsa española ha subido un 5% pero el Ibex 35 se ha revalorizado un 15%, la comparativa es desfavorable para el mío y tendré que saber el porqué de esa diferencia.

Un cuartil no es un cuarto pequeño. En el mercado español hay más de 25.000 fondos a los que el inversor puede acceder y es difícil saber cuáles son los que mejor están funcionando. En matemáticas se utilizan los cuartiles. Es como si tienes un montón de peluches y en el primer montón pones los que más te gustan, en el segundo los que te gustan pero algo menos, en el tercero los que vas a regalar y en el último los que están rotos y piensas echarlos a la basura. Los fondos se dividen en cuatro partes iguales en función de su rentabilidad. En el primer grupo están los que consiguen el mejor retorno y en el cuarto los peores. Los expertos explican que es mejor tener fondos que habitualmente estén en el segundo cuartil que en otros que unas veces estén en el primero y otras en el cuarto. En este último caso indica que fluctuan de forma más agresiva, como si subes a una montaña rusa.

Horizonte temporal. A la hora de gestionar los ahorros es esencial saber con qué plazo contamos. Para un niño es el tiempo que necesita ahorrar para comprarse algo que quiere. Pero si se gasta todo en golosinas lo tendrá muy difícil. Es el plazo al que inicialmente se plantea la inversión. En función de que sea mayor o menor habrá que optar por un tipo de activo u otro. No tendrá mucho sentido, por ejemplo, invertir en un fondo con vencimiento a cinco años, si va a necesitar el dinero dentro de seis meses.

¿De montaña rusa o de puzle? A un niño con miedo a las alturas y que le encantan los puzles y la tranquilidad no es buena idea regalarle un viaje en montaña rusa. Con los inversores pasa igual. Deben seleccionar los fondos en función del riesgo que esté dispuesto a asumir y su tolerancia al riesgo. Lo importante es que pueda dormir por las noches sin preocupaciones.

VaR no es dónde te tomas el aperitivo. ¿Cuál es el máximo castigo al que se enfrenta un niño si no se porta bien? Es como el VaR (Value at Risk) a la hora de invertir en fondos, que indica lo máximo que puedes perder con tu inversión en un periodo determinado, con un determinado nivel de confianza. Se calcula con datos estadísticos de lo que el fondo ha hecho en el pasado. Si un fondo tiene un VaR 6 a un año con un nivel de confianza del 95% indica que tiene una probabilidad del 95% de no perder más de un 6% a un año. Las claves son: pérdida máxima, probabilidad y plazo.

¿Qué tiene que ver una tortilla con la diversificación? Para hacer una tortilla de patatas hacen falta huevos, patatas y cebollas, pero para hacerla exquisita hay que saber la cantidad de ingredientes adecuada. Con este ejemplo se ilustra la importancia de una adecuada distribución de activos. No es tan fácil como mezclar ingredientes a lo loco. ¿Cómo sabría una tortilla con un huevo, cinco patatas y tres cebollas? Una distribución adecuada hace que el riesgo sea menor.

Shar Pei es una raza de perro ¿y el Sharpe Ratio? ¿Cuánto consigues por ayudar a tus padres? Depende de si ha sido sólo por fregar los platos o también por preparar la comida con el riesgo de cortar patatas y meter el pollo en el horno. Si hago algo más peligroso merezco un premio mayor. Eso es lo que indica el Sharpe Ratio en los fondos de inversión.: Mide el exceso de rentabilidad que proporciona el fondo en relación a un activo libre de riesgo. Al invertir en un fondo esperamos que la rentabilidad obtenida sea mayor que la que conseguiríamos con un activo sin riesgo como una letra del Tesoro. Cuanto mayor es el Sharpe, más eficientemente se está gestionando el binomio rentabilidad-riesgo

Publicado el Viernes, 10 de Marzo de 2017

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