Los precios de los bonos peruanos cayeron drásticamente la semana pasada, su moneda se hundió a mínimos históricos y las acciones bajaron después de que Castillo nombró el jueves como primer ministro a Guido Bellido, congresista de su partido, lo que redujo las expectativas de inversionistas de una administración moderada.

"Francke aceptó la nominación y ha declarado que se le dará cierto margen para emprender políticas económicas sensatas", dijo Carlos de Sousa, gerente de carteras de deuda de mercados emergentes de Vontobel Asset Management, agregando que espera un repunte de los activos peruanos.

Sin embargo, afirmó que "Perú tiene fundamentos macroeconómicos sólidos, pero se encuentra en una tendencia de deterioro fiscal y en riesgo de rebajas de calificación crediticia".

Francke, designado a última hora del viernes, ha tenido un papel moderador desde la segunda vuelta presidencial, estableciendo puentes de comunicación con el mercado, según Diego W. Pereira de JPMorgan. Sin embargo, esto hizo poco para disminuir la persistente incertidumbre sobre la agenda política y económica del gobierno.

"Francke enfrenta desafíos concretos dada la agenda política del presidente Castillo", sostuvo Pereira en una nota a sus clientes. "A corto plazo (...) Francke debe redefinir rápidamente las principales urgencias para el presupuesto 2022".

El bono con vencimiento el 2060 cedía 1,6 centavos por dólar a 88,7 centavos, según datos de Refinitiv, mientras que varias otras emisiones bajaron 1 centavo o más. El papel al 2033 y la deuda al 2041 rompían la tendencia, subiendo menos de un centavo cada uno.

Al cierre de la jornada el sol se apreció un 0,1%, a 4,061/4,066 unidades por dólar, tras cotizar a su mínimo histórico el viernes antes del nombramiento de Francke. 

Parte de la preocupación de los inversores proviene de las expectativas de mayores impuestos para el sector minero en el segundo productor mundial de cobre.

El fin de semana, el nuevo ministro de Energía y Minería, Iván Merino, dijo a Reuters que Perú buscará "un nuevo trato" con las compañías mineras al brindar incentivos para proyectos con "rentabilidad social".

Mientras, datos publicados el fin de semana mostraron que las presiones inflacionarias estaban aumentando. Los precios al consumidor subieron un 1,01% en julio, marcando la tasa más rápida en 52 meses.

La inflación anual ahora se está moviendo significativamente por encima del límite superior del 3% de la banda objetivo de inflación, y la lectura subyacente ha tenido una tendencia al alza, dijo Alberto Ramos de Goldman Sachs, pronosticando que pronto los responsables de la política monetaria del banco central podrían tener que subir las tasas, actualmente en 0,25%.